En esta sección se presentan las noticias consultadas que fueron publicadas en el periodo posterior a la aprobación de los acuerdos.
Un elemento común entre ellas es que mencionan las dificultades a las que se enfrenta la implementación de este acuerdo en el campo colombiano, teniendo en cuenta las reformas fallidas, la presencia de cultivos ilícitos, el poco acceso a la tierra y a la formación de los campesinos, entre otros factores tales como la diferencia de oportunidades que existen entre lo rural y lo urbano.
El agro y la paz
Fuente: Portafolio, Opinión Por: Luis Alberto Zuleta J. publicado: Julio 21 De 2016.
Fecha de consulta: 07/05/2017
El autor nos expresa la esperanza que se ve en torno a las negociaciones y en especial en torno al tema de la reforma rural. Destaca la diversidad de cultivos que se pueden obtener en estos territorios y de su posible comercialización nacional e internacional, destaca también el inmenso potencial que el campo colombiano posee, pero que no se explota en su totalidad, apuntando a la necesidad de proyectos productivos sostenibles que desemboquen en la innovación y creación de nuevas empresas agropecuarias, y aunque no siendo el sector agropecuario el eje económico de Colombia para los próximos años, una estructura fuerte y creciente ayudaría fuertemente a esta.
Fecha de consulta: 07/05/2017,
URL:http://www.semana.com/100-empresas/articulo/100-empresas-proyecto-colombia-el-reto-del-campo/523415
El articulo destaca el gran potencial agropecuario del país, la inmensa cantidad de tierra aprovechable que está en “Rastrojos” y de cómo esta tierra siendo producida se convertiría en un motor económico y una despensa alimenticia de gran magnitud.
Resalta la posibilidad que tiene Colombia de entrar a hacer parte de una producción a gran escala de productos agrícolas, y de como un sector rural incluyente y sostenible contribuye a la construcción de una paz estable y duradera. Muestra también los retos a asumir si esto se desea implementar y el atraso en que está el tema agro colombiano y del compromiso general que se necesita para cumplir la meta del desarrollo y la paz.
En la ruralidad está el desarrollo económico del país: Lizarralde
Fuente: El Heraldo, Opinión Por: Rubén Darío Lizarralde, publicado: 10/04/2017.
Fuente: El Heraldo, Opinión Por: Rubén Darío Lizarralde, publicado: 10/04/2017.
Fecha de consulta: 07/05/2017
En esta columna el autor deja claro que la riqueza que posee el campo no es solo agricultura y ganadería, sino también minería, petróleo infraestructuras e hidroeléctricas, y hace énfasis en todo el potencial que existe en esa ru ralidad y de cómo explotándola se puede ayudar a erradicar la pobreza extrema y de la contribución en el posconflicto, pero que la falta de infraestructura es un inconveniente del camino.
Un “fast track” para el agro
Fuente: El Espectador, Opinión por: Indalecio Dangond B. publicado: 16/01/2017
Fuente: El Espectador, Opinión por: Indalecio Dangond B. publicado: 16/01/2017
Fecha de consulta: 11/05/2017,
La columna de opinión da cuenta de cómo una producción a gran escala necesita de infraestructura básica pero precaria como lo son las vías terciarias del país, y de cómo solo con inversiones privadas o con una escasa intervención del estado no se aporta mucho al problema.
El sector productivo requiere de prontas ayudas para contribuir a la seguridad alimentaria (del país) y a la generación de empleos en el campo que ayuden al desarrollo del posconflicto; Un Fast track es cada vez más necesario para poner en ejecución estas medidas que, en primer lugar, brinden confianza y seguridad a los inversionistas, reduzcan el costo de producción, y aumente la competitividad entre otras.
La importancia de un acuerdo de paz que incluya al campo en Colombia

Fuente: Las 2 Orillas, prensa alternativa, publicado: 05/04/2016.
Fuente: Las 2 Orillas, prensa alternativa, publicado: 05/04/2016.
Fecha de consulta: 10/05/2017
Url: https://www.las2orillas.co/la-importancia-de-un-acuerdo-de-paz-que-incluya-al-campo-en-colombia/
El articulo resalta la extremada y preocupante concentración de las tierras en Colombia, y plantea esto como uno de los causantes del conflicto social que se ha llevado a cabo en el país. Lo atribuye como causante debido a la falta de implementación de leyes que regulen este tema y ve en las negociaciones con las FARC una salida política para esto al mencionar la política de desarrollo agrario integral y sus contenidos.
El articulo resalta la pérdida de autonomía alimentaria que tiene el país al compararla con la cantidad de importaciones que realizaba el país en 1990 y como para 2014 aumento en un factor mayor a 15 veces, a causa del cambio de agricultura para el consumo a agricultura comercial – Exportadora, para [asar luego a una economía minero – exportadora con mayor rentabilidad económica. Muestra como a razón de este cambio económico el gobierno nacional ha destinado menos recursos para el gasto público agropecuario.
Estas condiciones de cambio de economía de la agricultura, la reducción en gasto público, sumado al desplazamiento forzado con adueñamiento de tierras por terceros armados, a la concentración de la tierra y a la explotación de minerales, disminuyen considerablemente las oportunidades para los campesinos del país, hacen del campo colombiano una economía poco viable y poco atractiva para los cultivos lícitos, de allí es que se hace necesaria una intervención pública, pronta y adecuada para democratizar el campo colombiano.
Finalmente, se destaca que, sin una real democratización y aplicación de medidas para la concentración agraria, el país en el futuro se verá inmerso en confrontaciones armadas debido a la crisis a la cual se verían enfrentados estos campesinos.
Santos firma acuerdo de sustitución de cultivos en el Meta

Fuente: El Tiempo, proceso de paz. Publicado: 11/05/2017.

Fuente: El Tiempo, proceso de paz. Publicado: 11/05/2017.
Fecha de consulta: 11/05/2017
El artículo destaca la importancia simbólica que tiene el municipio de La Uribe en el conflicto armado colombiano, ya que explica que durante años fue jurisdicción de las FARC, y que allí se estableció la "Casa Verde", que fue la sede principal de las FARC, además se menciona que allí vivían los miembros del secretariado de esta guerrilla.
El problema que se quiere abordar, es la sustitución de al menos 100.000 hectáreas de cultivos ilícitos de Coca en este municipio, actividad que se llevara a cabo en conjunto con la comunidad de esta ciudad, ya que según el ministro del posconflicto Rafael Pardo la mitad de la labor se realizará de manera voluntaria por parte de los ciudadanos; esto con el fin de tener un acto simbólico que cambie la perspectiva de esta región en cuanto al posconflicto, y además con el fin de sellar el compromiso de retirar los cultivos ilícitos.
Fecha de consulta: 12/05/2017
La columna de opinión da cuenta del gran potencial que tiene Colombia en cuanto a ecosistemas y biodiversidad. La bióloga explica como muchos países del mundo han caído en una gran contradicción acerca de la legislación agropecuaria, ya que consideran que terrenos tales como selvas, cavernas, sabanas y pantanos son grandiosos, pero son inútiles. Lo anterior es mencionado con el fin de hacer una analogía respecto al momento que viven las leyes agropecuarias en el posconflicto, y destaca como en Colombia las transformaciones del paisaje silvestre logran erradicar decenas de especies, destruyen procesos funcionales ecológicos fundamentales para el planeta y convierten el mundo en un espacio de idolatría al campo cultivado.
A lo largo del texto, y haciendo un gran énfasis en que no hay tierras inútiles, la columnista relaciona claramente que el funcionamiento de las grandes industrias depende significativamente de los ecosistemas, ya que estos brindan los recursos necesarios para desarrollar la producción de los bienes necesarios para la supervivencia humana. Según Brigitte "Una parte central del PIB agropecuario y de bienestar de la población rural proviene de las contribuciones de la naturaleza".
Finalmente, la autora establece que para preservar la naturaleza y seguir aprovechando los beneficios que nos brinda, las personas debemos concientizarnos acerca de cuál es la noción correcta que debemos adoptar para desarrollar una mejor agricultura en el posconflicto.
Los problemas que enfrenta la sustitución de la coca
Fuente: El Tiempo, Especiales la coca y la paz 2. Publicado: 10/05/2017
Fuente: El Tiempo, Especiales la coca y la paz 2. Publicado: 10/05/2017
Fecha de consulta: 12/05/2017
El artículo plantea una gran preocupación en cuanto a los 23 acuerdos sobre sustitución de cultivos que se firmaron entre el Gobierno y las FARC, los cuales benefician a más de 80.000 familias y buscan erradicar poco más de 60.000 hectáreas en conjunto con la ciudadanía.
En primera instancia, se concretó que los acuerdos tienen puntos en común, tales como: el compromiso de sustituir y no resembrar; el subsidio que se dará a las familias cultivadoras; el papel que tendrán las asambleas comunitarias; los compromisos de los gobiernos locales, y las condiciones en las cuales se puede hacer erradicación forzosa.
En contraste, también se hallaron diferencias importantes, entre las cuales se encuentran: que no en todos los acuerdos entran las familias recolectoras y solo en algunos se consideran las familias que no tienen cultivos de coca; en varios las Farc no adquieren ningún compromiso; algunos son muy vagos en cuanto a la oferta estatal en el territorio, mientras que los más recientes son específicos y contienen más obligaciones.
Tomando una postura negativa acerca de este tema, aparece la FIP, que afirma que el principal punto de preocupación es el desbalance entre el compromiso de la guerrilla en cuanto a la participación y cumplimiento de estos acuerdos, y la poca especificidad que se da en los acuerdos acerca de los subsidios directos que se le darían a las familias recolectoras. Agregado a esto, aparecen la superficialidad y falta de claridad sobre la inversión en bienes y servicios públicos, que son la clave para la renovación territorial.
En conclusión, cabe resaltar que el objetivo del artículo anterior es advertir acerca de las pocas garantías que se brindan a los campesinos en los acuerdos firmados en pro al desarrollo equitativo del posconflicto.
La coca y la paz - ¿Puede haber paz con coca?
Fecha de consulta: 12/05/2017
Por medio de este artículo, se le brindó a los campesinos un espacio en el cual pudieran confrontar las propuestas del Estado. Aquí, los cultivadores de diferentes lugares del país recogieron todas las inquietudes que se les presentan acerca de los acuerdos que buscan erradicar los cultivos ilícitos, además de esto, dieron bastos argumentos que denotan como los cultivos de coca son un gran soporte que tienen para sobrevivir en el día a día.
Son múltiples las preocupaciones presentadas en el artículo, pero basta analizar con detalle las cifras que brindan los campesinos cultivadores de coca para darse cuenta que en realidad los cultivos lícitos son poco favorables para el desarrollo y sostenibilidad de las familias del campo. En efecto, cuando los campesinos hacen comparaciones entre las ganancias que obtienen por cultivar coca y las que obtendrían por cultivar algún otro producto agrícola, se percatan de que la diferencia es muy significativa y por ende escogen la primera opción. Por ejemplo, según palabras de Luis Carlos Herrera, campesino de paramillo, Córdoba. Si un campesino recolecta 3 kilogramos de hoja de coca y recorre una larga distancia para venderlos, puede regresar a su casa con más o menos 7 u 8 millones de pesos; en contraste, el señor Herrera explica que, para vender un quintal de maíz, se debe hacer un gran esfuerzo y que es casi imposible recorrer largas distancias para hacer el negocio, así que los campesinos prefieren los cultivos de coca en vez de cultivar de forma lícita.
El artículo presenta un sinfín de datos alarmantes, de los cuales se destacan los siguientes:
· Sólo en el departamento de Nariño hay más cultivos de Coca que en Bolivia, teniendo este una extensión de 20.200 hectáreas dedicados al cultivo de la hoja.
· De los 32 departamentos que ostenta Colombia, solo 3 están libres de cultivos de coca, los cuales son La Guajira, Caldas y Cundinamarca. El anterior dato resume la problemática que se está viviendo en cara al posconflicto y refleja la preferencia que adoptan los campesinos entre los cultivos lícitos e ilícitos.
En definitiva, el artículo presenta el argumento de Daniel Rico, investigador de la Fundación Ideas para la Paz, para explicar porque en Colombia sigue habiendo tanta coca a pesar de las acciones que se han llevado a cabo. El investigador es claro y conciso a la hora de determinar la fuente del problema, y explica que casi la totalidad de los proyectos de desarrollo alternativo se realizan en veredas donde no hay coca o no es significativa; mientras que los cultivos masivos de coca están en zonas apartadas donde el Estado no llega, y por ende, tampoco se emplean los cultivos alternativos para solucionar el problema.
Para combatir las drogas hay que actuar diferente
Fuente: El Tiempo, Opinión por: Julián Wilches. Publicado.
Fuente: El Tiempo, Opinión por: Julián Wilches. Publicado.
Fecha de consulta: 12/05/2017
El politólogo e investigador del problema de la coca en Colombia, realiza un arduo análisis a lo largo del artículo acerca del enfoque que deben tener las leyes para contribuir a un desarrollo sostenible y duradero en las zonas más afectadas por los cultivos de coca. Durante todo el análisis, el politólogo hace énfasis en que las políticas que buscan beneficiar a los campesinos en el posconflicto deben tener en cuenta tres puntos cruciales para que sean eficaces: En primer lugar, se debe tener en cuenta que los cultivos de coca brindan ayuda tanto a los campesinos como a las organizaciones criminales que obligan a muchos cultivadores a producir la droga por ellos; luego, enfatiza en que es necesario brindar un desarrollo territorial adecuado, que permita que las personas puedan distribuir y comercializar de manera adecuada productos agrícolas, para esto propone una mayor inversión en vías e infraestructura; por último, menciona que los campesinos deben obtener garantías en cuanto al desarrollo humano que permita una interacción más afinada con el Estado, ya que no se hace presente en muchas áreas del país. Para esto, propone que el Estado debe capacitar a los campesinos en cuanto al manejo adecuado del territorio que poseen, para así aprovechar al máximo las cualidades particulares que tiene cada sector del país.
Fecha de consulta: 15/05/2017
URL:http://www.semana.com/economia/articulo/obstaculos-para-el-proyecto-de-tierras-en-colombia/524990
En general, el artículo hace una interrelación entre la problemática de la tierra y el conflicto armado, partiendo de esta perspectiva se hace un análisis acerca de los procedimientos que han impedido que, en Colombia, las propuestas que buscan beneficiar a las personas del campo tengan éxito. Dicha relación se fundamenta en que los actuales acuerdos entre el gobierno y las FARC se ven permeados por los intereses particulares de terceros, los cuales son poseedores de grandes concentraciones de tierras, las cuales propician la desigualdad social y ralentizan los procesos gubernamentales que buscan apoyar a los ciudadanos afectados por la guerra en el posconflicto.
Además de esto, el artículo hace énfasis en que los campesinos han sido victimizados por las guerrillas y los paramilitares en general, por lo que, más que silenciar un fúsil, los acuerdos de paz deben servir para darle una nueva oportunidad al campo. Para esto, se debe dignificar a las víctimas y empezar un proceso de regulación respecto al surgimiento de nuevas mafias; ya que como bien sabemos, la gran mayoría de las organizaciones criminales del país, han sido conformadas por los mismos campesinos, todo esto a causa de reformas ineficientes que no satisfacen las necesidades y peticiones que presenta la comunidad.
En conclusión, el artículo resalta la importancia que tiene el actual acuerdo de paz firmado entre el gobierno y las FARC, ya que define dicho acuerdo como una nueva oportunidad de brindar verdaderas soluciones a las problemáticas generales de la comunidad afectada por el conflicto, en especial los campesinos.
Fecha de consulta: 15/05/2017
La presente noticia, busca analizar los pro y contras que tiene la nueva legislación agraria propuesta por el estado, la cual busca poner en marcha el punto agrario acordado con las FARC. Esta nueva legislación, levantó grandes críticas en ambas partes del poder político. Por una parte, la izquierda cuestionó el enfoque que tiene dicha legislación, ya que afirma que es una ley que propiciaría la concentración de tierras a una mayor escala, lo cual afectaría a las poblaciones campesinas. Por otro lado, la derecha se alarmó con la noticia, porque en su opinión esta nueva ley estaría poniendo en riesgo el derecho a la propiedad privada.
Conviene subrayar, que el hecho de que los dos extremos del espectro político se sientan inconformes con el proyecto podría verse como positivo, pues significaría que la ley es equilibrada, ya una ley agraria toca muchos intereses.
En resumen, hay quienes creen que para desarrollar el punto uno de La Habana, no se necesita una reforma tan ambiciosa como esta, que tiene 166 artículos, según la casa editorial. En cambio, plantea que basta con modificar algunos temas de la actual legislación para avanzar en el cumplimento de las dos metas centrales del acuerdo con las FARC, es decir, sobre los 3 millones de hectáreas para el fondo de tierras (para darles a los campesinos) y la formalización de al menos 7 millones de hectáreas (equivalentes a 8 millones de predios) en los próximos 15 años. En efecto, si se tiene en cuenta que, en la actualidad de los 4 millones de predios rurales, el 60% no tiene escrituras, se puede ser optimista en cuanto a la eficacia que podría genera una simple modificación en la legislación actual.






